Somos un lugar de refugio, contención y protección para dar amor, abrigo, amparo y satisfacer las diferentes necesidades de los niños, niñas y sus familias. Las puertas del Arca de Noé se abrieron a la comunidad jujeña el 15 de septiembre del año 1986.

Damos respuesta a las necesidades sentidas por las familias en situaciones críticas, en las que tanto el padre como la madre para poder desarrollar sus actividades laborales necesitan un lugar donde cuiden y atiendan a sus hijos pequeños.

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